«Una mentira en cuatro bolsas blancas»

microsThumb

Imagen tomada de la Sexta División del Ejército Colombiano.

Grave denuncia tomada por AnalisisUrbano.com  del Equipo Nizkor

Masacre del Ejército en Putumayo: una mentira en cuatro bolsas blancas

A las 2 de la mañana del sábado 17 de mayo habitantes de El Alto Amarradero |1|, zona rural en límites de los departamentos de Nariño y Putumayo, al sur de Colombia, despertaron angustiados por «ruidos y luces raras» y órdenes que les obligaban a salir de sus casas.

En un comienzo, la comunidad pensó que había llegado el momento del parto de una adolescente de 15 años que vive en la zona y está a punto de dar a luz. Pero las linternas que iban y venían permitieron ver que se trataba de soldados y que éstos, aunque tenían sus identidades ocultas, pertenecían al Batallón Energético y Vial No.9, actualmente al mando del teniente coronel Andrés Felipe Arcos Muñoz |2|.


Cnel. Andrés Felipe Arcos Muñoz

«Los militares tapaban sus distintivos con pañoletas, pero en varios uniformes pudimos ver el número 9», dice uno de los testigos, que habló con Radio Nizkor bajo la condición del anonimato.

Niños, mujeres y ancianos fueron obligados a permanecer durante varias horas a la intemperie, mientras los militares incautaban los celulares de todos los residentes de la comunidad, pese a no tener orden judicial alguna. Sólo un celular quedó en manos de la comunidad.

Los militares detuvieron a Floriberto Navia, miembro de una de las familias de la vereda, hecho que alarmó a los campesinos, indígenas y afros de la comunidad -organizada en una junta comunal que el día anterior había aplazado la celebración conjunta del Día de la Madre |3| ante la muerte de uno de los ancianos del lugar.

A las 3.20 de la mañana, mientras todos los habitantes reclamaban por la puesta en libertad de Navia, una mujer -que también pidió reserva de su identidad- escuchó «un ruido raro, como de un avión que volaba bajito», y luego vio «una especie de luz, como una estrella, que descendía en la oscuridad y alumbraba la zona. Entonces los soldados empezaron a secretearse entre ellos, a preguntar si ya había pasado todo y otros contestaban que no, que aún no habían llegado al sitio, que había que esperar».

Hacia las 4 am, «los soldados alzaron sus pertenencias y uno de ellos dijo ‘disculpen la molestia’. A los dos minutos, y lo sé porque estaba muy pendiente de la hora, sonaron unos tiros. Yo pensé ‘ahora va a haber un enfrentamiento’, pero no pasó nada. Aunque los militares nos ordenaron regresar a las casas yo me quedé ahí afuera, parada, pensando que en esos días no habíamos visto guerrilla, que todo era muy extraño, y con miedo recordé lo sucedido en septiembre de hace 7 u 8 años, cuando los soldados sacaron de sus casas a 3 compañeros con la excusa de hacerles un interrogatorio y al otro día los presentaron como guerrilleros muertos» |4|.

«Eran casi las 4.30 cuando nos acostamos, pero a las 5.30 yo seguía con la duda de que algo extraño había sucedido, pues no era normal la manera como había llegado el ejército. Los soldados siempre vienen pidiendo plátano, yuca, comida, saludan y a veces se quedan a conversar, pero esta vez además nos trataron muy agresivamente. Ahí fue cuando escuché la bulla de dos helicópteros, uno de los cuales bajó y volvió a subir. Mi marido me decía ‘los guerrilleros duermen en el monte, uno en su casa, quizás cogieron a algunos por ahí’. Pero para mí eso no era normal y salí a ver lo que estaba pasando».

Del billar a una bolsa blanca

Ya en horas del amanecer del sábado 17 de mayo, el padre de Deivi López Ortega, los hermanos de José Antonio Acanamejoy y los familiares de Brayan Yatacué Secué habían dado la voz de alarma sobre la desaparición de sus seres queridos.

Poco a poco la comunidad reconstruyó los últimos momentos en que los jóvenes fueron vistos con vida: Deivi, quien estaba próximo a cumplir 15 años y Brayan, de 20, habían llegado el viernes para asistir a la reunión prevista para las 04:00 de la tarde como preparación de la celebración del Día de la Madre, sin saber que la Junta de Acción Comunal de la vereda había aplazado la fiesta por respeto al luto de la familia Bastos. Al ser informados de la novedad, los jóvenes decidieron quedarse en el lugar, dado que habían acordado un partido de microfútbol con varios amigos al día siguiente, y se dirigieron a la casa de Gustavo Solano, donde hay una mesa de billar.

Hacia las 05:30 pm, según los testigos, José Antonio Acanamejoy -un líder indígena de la etnia Kamtzá que este 23 de mayo cumpliría 29 años- llegó de comprar víveres en el caserío Las Brisas y se unió a los jóvenes. Eran las 06:30 pm cuando María Dolores, su hermana, les brindó comida y se acostó en una hamaca desde donde vio a los tres amigos alejarse, primero para cargar los celulares en una casa vecina que tiene planta eléctrica, y luego para unirse a José Yiner Esterilla -afrodescendiente perteneciente al Consejo Comunitario Nueva Esperanza- e irse a jugar billar.


Fotografía oficial del Ejército Colombiano
adjudicándose las muertes

Los cuatro jóvenes estuvieron en el billar hasta bien entrada la noche y un vecino, Leonardo Obando, les brindó posada, así que allí deberían estar. Pero los familiares se mostraban preocupados porque los celulares de los cuatro estaban en correo de voz. La comunidad entonces delegó a una docena de personas para ir hasta la casa de Leonel Obando, en cuyas inmediaciones se decía estaban los militares que esa madrugada habían irrumpido en la comunidad.

Otro líder de la vereda, quien también pidió reserva de su nombre, comentó a Radio Nizkor que al llegar al sector una mujer vecina de Leonel, cuya vivienda está situada a unos 50 metros de la de éste, informó que en esa casa había dos muertos. «Nos dijo: el ejército está ahí y hay dos conocidos muertos. Cuando preguntamos quiénes eran, la señora respondió que al parecer un sobrino de Leonardo Yatacué (Brayan) y Deivi López. El papá de Deivi se estremeció, y yo para tratar de calmarlo dije eso no debe ser cierto, vamos hasta allá, dialoguemos tranquilamente con los militares y pidámosles que se retiren de la comunidad pues ellos no tienen por qué estar ahí».

«Cuando llegamos a la casa de Leonel vimos que había policías y militares y dos cadáveres enchuspados |5|. Un policía empezó a tomarle fotos a Arnulfo Mutunbajoy, uno de los muchachos que venía con nosotros, así que todos empezamos a pedirle que no hiciera eso, pues cada vez que la policía o los militares fotografían a alguien de la población civil, a los tres meses llega una orden de captura en su contra, como sucedió con el líder Norberto Igua Buitrago, detenido injustamente y hoy condenado a diez años de prisión» |6|.

De acuerdo con los testimonios recibidos por Radio Nizkor, los uniformados se identificaron como funcionarios de policía judicial y amenazaron con detener a los campesinos si no se retiraban del lugar, lo que generó un fuerte reclamo de dos líderes de la comunidad respecto a las razones del cerco militar-policial en la casa de uno de sus vecinos.

«El policía dijo: no le estoy tomando fotos a ninguno de ustedes, estoy haciendo labores de policía judicial porque hubo un enfrentamiento y unos subversivos resultaron muertos, y nos mostró la cámara donde había fotografías de Brayan Yatacué. Ahí empezamos más fuerte a reclamar, pues reconocimos a uno de los nuestros entre los muertos».

Entre lágrimas, María Dolores Acanamejoy, quien había subido al lugar, también reconoció en una de las fotografías a su hermano José Antonio. «Ella gritaba: cuáles guerrilleros, cuáles subversivos, si están vestidos con la ropa que tenían anoche, yo les di de comer, uno de ellos es mi hermano, ustedes han asesinado a unos civiles, los guerrilleros visten de camuflado, casi igual que los militares. Fue allí cuando intervino un soldado para decir ‘cuáles civiles, si el desmovilizado nos dijo que son guerrilleros'».

«Nosotros reconocimos a los muchachos, todos eran conocidos: José Antonio, Deivi, Brayan y Yiner. Ellos estaban juntos la noche anterior, sus familias los estaban buscando y de repente los estábamos viendo muertos en unas fotos hechas con la cámara de un policía».

«José Antonio estaba boca arriba, con el mismo buso |7| verde de manga larga que tenía la noche anterior y tenía sangre en el pecho; Brayan tenía una camisa de rayas negras y azules, también con sangre en el pecho. Deivi tenía bañada la cabeza en sangre, lo reconocí por la camiza azul que llevaba la noche del viernes. A Yiner no fui capaz de verlo, pero sí vi que tenía la camisa totalmente ensangrentada. No pude seguir mirando las fotografías porque me causó mucho impacto la forma en que estaba el niño Deivi López, quien solía jugar deporte y era muy conocido en la comunidad», aseguró a Radio Nizkor otro de los entrevistados.

«La comunidad les gritaba a los uniformados: ustedes están asesinando a nuestra juventud y ellos insistían en que los muertos eran guerrilleros, que así lo decía un desmovilizado. Uno de los soldados nos dijo: así como nos brincan a nosotros también deberían brincarle a la guerrilla por lo que hace, a lo que María Dolores les contestó que así la mataran ella iría hasta donde están los guerrilleros para aclarar la verdad, porque su hermano no era subversivo».

Pasaron horas en las que la comunidad intentaba, de un lado, calmar a los dolientes y, del otro, lograr que les entregaran los cadáveres de sus seres queridos. Hacia las 04:00 de la tarde llegó un helicóptero en el que Deivi, Brayan, Yiner y José Antonio fueron transportados hasta la base militar de Santa Ana, en el municipio de Puerto Asís, desde donde el ejército informó que «en desarrollo de las actividades militares contra las estructuras del Frente 48 de las FARC en el departamento del Putumayo, tropas de la la Brigada de Selva No. 27 de la Sexta División del Ejército neutralizaron a cuatro guerrilleros» |8| y los presentó en bolsas blancas alrededor de un arsenal de armas y municiones supuestamente incautado tras un combate que – de acuerdo con los testigos entrevistados por Radio Nizkor- nunca existió.

El único celular que había quedado en la comunidad sirvió para dar a conocer la noticia de la masacre, que fue documentada y difundida el domingo 18 de mayo por la Red de Derechos Humanos del Suroccidente Colombiano Francisco Isaías Cifuentes |9|, pero que sin embargo hasta la fecha sólo ha sido informada tímidamente por Caracol Radio Ipiales -municipio al que pertenece el corregimiento Cofania Jardín de Sucumbíos- y la agencia de noticias cubana Prensa Latina.

El martes 20 de mayo, mientras los familiares de las víctimas enterraban a sus seres queridos en diferentes lugares de Nariños y Putumayo, una comisión de la Alcaldía de Ipiales conformada por funcionarios de la Personería y la Secretaría de Gobierno del municipio, se desplazó a la zona de los hechos -a 19 horas por tierra del casco urbano- para acompañar a la comunidad y escuchar sus denuncias en forma directa, así como para documentar lo sucedido el 7 de mayo en la vereda La Libertad, cercana al lugar de la masacre, donde ese día explotaron varias municiones que ocasionaron daños a algunas viviendas y dejaron una persona herida.

Falsos positivos en época electoral

Justo el día anterior a la masacre en El Alto Amarradero, el Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP) hizo público su informe de derechos humanos correspondiente al año 2013, que daba cuenta de la existencia de 10 víctimas de ejecuciones extrajudiciales que fueron presentadas por el Ejército y la Policía como guerrilleros muertos en combate.

En Colombia, desde el gobierno de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010) ese tipo de violación a los derechos humanos es conocida con el nombre de falsos positivos, práctica calificada por la ONU de sistemática, que durante años sirvió para aumentar las cifras de subversivos dados de baja. En la actualidad, la Fiscalía investiga a más de cuatro mil militares por este tipo de casos, pero la mayoría se encuentra en la impunidad.

El mismo día en que salió el informe, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, emitió un comunicado en el que expresaba su desacuerdo «con el uso de la expresión ‘falsos positivos'», e indicaba que «si bien en dicho informe se hace mención a algunas muertes en desarrollo de operaciones de las Fuerzas Armadas, no hay decisión de autoridad judicial competente que haya establecido responsabilidad alguna de miembros de la Fuerza Pública y por lo tanto rechaza los señalamientos de este tipo consignados en el documento del CINEP» |10|.

Días antes, el 13 de mayo, la Presidencia de la República había expedido el decreto 891, mediante el cual «se dictan normas para la conservación del orden público durante el período de elecciones presidenciales» que se llevarán a cabo el próximo domingo.

Como es costumbre para esta época, el decreto presidencial estableció la censura de prensa al determinar, en su artículo 10, que «en materia de orden público los medios de comunicación transmitirán el día de las elecciones las informaciones confirmadas por fuentes oficiales». No obstante, es evidente que sobre ciertos temas en Colombia la censura está instalada. Con decretos o sin ellos, los falsos positivos no se publican.

[Fuente: Por Claudia Julieta Duque, corresponsal de Radio Nizkor en Colombia, 20may14]

 


Notas:

1. Aunque la vereda El Alto Amarradero pertenece administrativamente al corregimiento Cofania Jardines de Sucumbíos del municipio de Ipiales, geográficamente está más cerca del municipio de Orito, en el Putumayo. [Volver]

2. El Batallón Plan Especial Energético y Vial No. 9 «General José María Gaitán», adscrito a la Brigada de Selva No.27 del Ejército Nacional, fue creado en octubre de 2001. Tiene sede en la vereda La Concordia, del municipio de Orito (Putumayo) y, según información oficial, abarca todas las inspecciones, corregimientos y veredas que conforman los municipios de Orito, Valle del Guamuez y San Miguel. [Volver]

3. En Colombia el Día de la Madre se celebra el tercer domingo de cada mes mayo. Para el 2014, fue el día 11 de mayo. [Volver]

4. El testigo se refiere a hechos acaecidos el 8 de septiembre de 2007, en que, según las denuncias de la época, fueron asesinados Simón Corena, Gentil Yascuarán Pai y Feliciano Obando, todos miembros de Fundaprogreso, organización afiliada a la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro). Ver: Asesinados tres civiles campesinos en el municipio de Orito – Putumayo http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/campesinos29.html [Volver]

5. En bolsas. [Volver]

6. Ver: Misión humanitaria a Putumayo: Jardines de Sucumbíos vive en la miseria a pesar de estar rodeada de inmensas riquezas, en donde se registra la detención de Norberto Igua, ocurrida el 28 de noviembre de 2011. En: http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/indig47.html [Volver]

7. Suéter. [Volver]

8. Ver comunicado Tropas de la Sexta Division neutralizan a cuatro terroristas de las Farc en Putumayo. En: http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/indig46.html [Volver]

9. Ver: Acusan a unidades del ejército del asesinato de cuatro personas. En: http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/indig43.html [Volver]

10. Ver: Gobierno colombiano rechaza informe del Cinep sobre ejecuciones extrajudiciales. En: http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/falsos50.html [Volver]

Comunicado de la Sexta División Ejército http://www.ejercito.mil.co/index.php?idcategoria=363383

La denuncia también fue tomada por AnalisisUrbano.com de la página del Movimiento Marcha Patriótica 

Encabezado_izq_02

Si estos son «héroes» no queremos imaginar a los villanos. respondan por masacre

LA RED DE DERECHOS HUMANOS DEL SUROCCIDENTE COLOMBIANO

“Francisco Isaías Cifuentes”
COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS DEL MOVIMIENTO POLÍTICO Y SOCIAL MARCHA PATRIÓTICA.
 
Difunde ante la comunidad nacional e internacional

DENUNCIA PÚBLICA: 18 de mayo de 2014. Departamento de Nariño. Municipio de Ipiales. En desarrollo de acciones militares irregulares y sistemáticas, militares de la Brigada  Móvil No. 13 y del Batallón Energético y Vial No. 9 “General José María Gaitán” adscritos a la VI división del ejército del Estado Colombiano en el marco de la «Operación Militar Nemesis Mariscal tres», realizan masacre de cuatro personas (dos campesinos entre los que se encontraba un niño, un indígena nasa y un afro descendiente) y desarrollan hechos que afectan a campesinos y afro descendientes en el Corregimiento Cofaina Jardines de Sucumbíos del Municipio de Ipiales, mediante ataques indiscriminados por aire y tierra, allanamientos irregulares de hogares, expulsión de sus hogares a civiles, agresiones físicas y verbales, retenciones arbitrarias, amenazas y señalamientos.

El estado Colombiano, a través de sus Fuerzas Militares, pretenden encubrir sus acciones irregulares para ocultar esta masacre de campesinos, indígenas y afro descendientes en un nuevo caso de «falso positivo» presentándolo ante la comunidad nacional e internacional como un positivo en donde se dio de baja a cuatro insurgentes de las FARC.

 DE ACUERDO A DENUNCIA RECIBIDAS RECIENTEMENTE:

HECHOS

Sur occidente de Colombia, Departamento del Nariño, Municipio de Ipiales, Corregimiento Cofania Jardines de Sucumbíos

Viernes 16 de mayo 2014

Centro poblado de La Vereda Brisas de Rumiyaco, en horas de la mañana tal y como lo hacía los fines de semana el campesino JOSÉ ANTONIO ACANAMEJOY hace remesa para llevar a su finca.

Vereda Alto Amarradero, en horas de la tarde se encuentran el niño DEIVI LÓPEZ ORTEGA, el indígena BRAYAN YATACUE SECUE y el campesino JOSÉ ANTONIO ACANAMEJOY

Posteriormente el grupo de amigos se dirige al billar de propiedad del señor FELIX SOLANO ubicado en la Vereda Alto Amarradero. Cerca de las 6:00 de la tarde, luego de haber jugado billar DEIVI LOPEZ ORTEGA, BRAYAN YATACUE SECUE y JOSÉ ANTONIO ACANAMEJOY, salen del lugar en dirección a la casa del señor LEONARDO OBANDO para encontrarse con el afro descendiente JOSE YINER ESTERILLA.

El encuentro de jóvenes se realizo con motivo de participar el día sábado 17 de mayo en una actividad recreativa que se iba a realizar en la escuela de la vereda Alto Amarradero donde iba a festejar el día de la madre.

Luego de hablar un buen rato y por lo avanzada de la noche el grupo de amigos les piden el favor al señor LEONARDO OBANDO que los deje quedar en la casa, por lo cual LEONARDO los ubica en el primer piso de su hogar y el y su familia se dirigen al segundo piso a dormir.

Sábado 17 de mayo de 2014

Vereda Alto Amarradero, cerca de la 1:30 de la mañana, pobladores del lugar escucharon el sonido de helicópteros que realizaban sobrevuelos en la zona, posteriormente un grupo de militares perteneciente a la Brigada  Móvil No. 13 y al Batallón Energético y Vial No 9 “General José María Gaitán” adscritos a la VI división del ejército, realizan un desembarco.

En desarrollo de la «Operación Militar Némesis Mariscal tres» del ejército del Estado Colombiano, el grupo de militares ingresan al hogar de la señora MARIA DOLORES ACANAMEJOY (identificada con CC. No 41.182.130) donde se encontraban MARIA DOLORES ACANAMEJOY. ROSA ELVIRA ACANAMEJOY. (Identificada con CC. No 41.182.9619) FLORENTINO NAVIA (identificado con CC. No 1124.848.478) EDUARDO DE JESUS VELAZQUE (identificado con CC. No 78.585957) y los niños ERIKA MARCELA NAVIA (de 10 años de edad) JOHAN YANCARLOS NAVIA (de un año de edad). En el lugar los militares además de intimidar y agredir verbalmente a los niños, mujeres y ancianos les exigieron entregar sus teléfonos celulares la única que no lo entrego fue la señora MARÍA DOLORES ACANAMEJOY.

Mientras tanto otro grupo de militares ingresaron a la fuerza a otros hogares campesinos y de afro descendientes y procedieron a maltratarlos física y verbalmente, luego de amenazarlos les exigieron entregar sus teléfonos celulares y los obligaron a salir de sus viviendas en medio de la intemperie de la selva humedad tropical.

Es de indicar que los grupos de militares en ningún momento le indican a los civiles agredidos orden judicial para ingresar y registrar sus hogares, expulsarlos de sus casas, retenerlos y quitarles sus teléfonos celulares.

Cerca de las 4:00 de la mañana, en inmediaciones del hogar de propiedad del señor LEONARDO OBANDO, se escucho una explosión muy fuerte y unos disparos, por lo cual sus hijos empezaron a llorar y la familia se tiro al piso. Luego se escucharon voces y disparos de personas que llegaban al lugar, minutos más tarde un grupo de militares ingresaron a la fuerza a la casa de LEONARDO, en donde lo amenazaron al interior de su hogar con llevárselo preso sin no les permitía requisar el lugar.

Cuando el propietario del lugar salió del lugar en donde se encontraba, vio los cuerpos sin vida de los cuatro jóvenes DEIVI LÓPEZ ORTEGA, JOSÉ ANTONIO ACANAMEJOY, BRAYAN YATACUE SECUE y JOSÉ YINER ESTERILLA. Los cuerpos sin vida hasta ese momento estaban con las mismas ropas con las que llegaron a la casa, pero el campesino escucho que los militares decían que le habían encontrado armas.

En horas de la mañana pobladores del concejo comunitario y campesinos de la vereda llegan al hogar de propiedad del señor LEONARDO OBANDO y se percatan que hay unas personas muertas las cuales estaban en bolsas blancas. Un grupo de militares que estaban allí les mostraron a los presentes unas fotografías en donde aparecían los cuerpos de los cuatro campesinos muertos y con ropa normal de civil.

Hasta pasadas las 8:00 de la mañana se realizaron sobrevuelos de la fuerza aérea en la zona.

SEÑALANDO QUE

DEIVI LÓPEZ ORTEGA era un niño de 15 años de edad, identificado con TI No. 1.123.321.012 era un campesino afiliado a la Junta se Acción Comunal de la Vereda Alto Amarradero, vivía con su papa y su mama en la vereda y trabajaba en la finca con sus padres.

JOSÉ ANTONIO ACANAMEJOY, identificado con C.C. No. 1.232.782.164, era un campesino afiliado a la Junta se Acción Comunal de la Vereda Alto Amarradero y propietario de una finca en la vereda y vivía con sus dos hermanos.

BRAYAN YATACUE SECUE. Era un indígena Nasa que vivía en la Vereda Alto Amarradero con su tío LEONARDO YATACUE y trabajaba en la finca de vez en cuando salía a la dorada putumayo a visitar a su madre.

JOSÉ YINER ESTERILLA. Identificado con CC. No 1.006.848.105, era un afro descendiente que pertenecía al Concejo Comunitario Nueva Esperanza, vivía con su compañera sentimental y su hija de 4 años de edad.

Pese a lo anteriormente expuesto las Fuerzas militares Colombianas, en un nuevo caso de «falso positivo» pretenden encubrir sus acciones irregulares al presentar esta masacre de campesinos, indígena y afro descendiente, ante la comunidad nacional e internacional como un positivo en donde se dio de baja a cuatro insurgentes de las FARC, tal y como lo señala el comunicado de las VI División del ejército del Estado Colombiano que a continuación transcribimos:

«Tropas de la Sexta División neutralizan a cuatro terroristas de las Farc en Putumayo. 17 de mayo de 2014

Los guerrilleros abatidos estarían relacionados con los 48 atentados terroristas que se han neutralizado y evitado durante este año, 21 de los cuales han sido en los últimos 10 días.

En desarrollo de operaciones militares contra las estructuras terroristas del Frente 48 de las Farc en el departamento del Putumayo, tropas de la Brigada de Selva N.27 de la Sexta División del Ejército Nacional, neutralizaron a cuatro guerrilleros.

Mocoa. Putumayo. El hecho se produjo en la madrugada de este sábado 17 de mayo, en el sector de Sardinas, en límites con el departamento de Nariño. Hasta allí llegaron los uniformados, guiados por información de inteligencia militar, que daba cuenta de la presencia de un grupo armado ilegal que pretendía realizar atentados contra la infraestructura vial, energética y de hidrocarburos de la zona.

En el lugar de los hechos, un numeroso grupo de guerrilleros, alertados por la presencia de las tropas, abrieron fuego buscando evitar su captura, razón por la cual los uniformados repelieron el ataque, neutralizando en combate a cuatro de los terroristas entre los cuales se encuentran alias Piltrafa, quien tenía en su contra orden de captura vigente por homicidio agravado y rebelión y alias Chepe, quien estaba siendo investigado por los delitos de terrorismo y rebelión en la Fiscalía Especializada de N.24 de las Estructuras de Apoyo, EDA.

En el lugar las tropas de la Brigada de Selva N.27 de la Sexta División del Ejército Nacional, se incautaron de tres fusiles AK-47, once proveedores para fusil, 418 cartuchos calibre 7.62mm, cuatro equipos de campaña, tres chalecos multipropósito, medicamentos, explosivos y material para la elaboración de minas anti persona, 150 metros de cordón detonante, dos relojes temporizadores, una brújula y 50 estopines ineléctricos.

Información de inteligencia militar, asegura que estos terroristas estaban planeando la ejecución de más atentados la infraestructura petrolera en el departamento y estarían relacionados con los 48 atentados terroristas que se han neutralizado y evitado durante este año, 21 de los cuales han sido en los últimos 10 días»[1].

FRENTE AL FUNDADO TEMOR DE LOS HABITANTES DEL CORREGIMIENTO COFANIA JARDINES DE SUCUMBÍOS DEL MUNICIPIO DE IPIALES Y ANTE EL TEMOR DE LAS COMUNIDADES Y LOS CIUDADANOS AFECTADOS

RESPONSABILIZAMOS

Al Estado Colombiano en cabeza del señor JUAN MANUEL SANTOS CALDERON, a la Gobernación del Departamento del Nariño en Cabeza de RAUL DELGADO, al Mayor General GERMAN GIRALDO, comandante Comando Conjunto No. 2 «Suroccidente», y el coronel OSCAR REY LINARES comandante de la Brigada de Selva No. 27, por las violaciones al Derecho Internacional de los Derechos Humanos (DIDH) e infracciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH) cometidas por fuerzas armadas regulares en zonas de operaciones militares de las unidades que dirigen.

EXIGIMOS

Responsabilidad estatal por la violación a los derechos a la vida y a la intimidad personal, familiar y su hogar, a la honra y reputación de DEIVI LÓPEZ ORTEGA, JOSÉ ANTONIO ACANAMEJOY, BRAYAN YATACUE SECUE y JOSÉ YINER ESTERILLA y frente a los derechos a la vida, la seguridad personal, la integridad física y psicológica, la intimidad personal, familiar y su hogar, a la honra y reputación, a la libre movilidad y a la propiedad de LEONARDO OBANDO, MARIA DOLORES ACANAMEJOY, ROSA ELVIRA ACANAMEJOY, FLORENTINO NAVIA, EDUARDO DE JESUS VELAZQUE, ERIKA MARCELA NAVIA, JOHAN YANCARLOS NAVIA y demás pobladores de la Vereda Alto Amarradero zona rural del municipio de Ipiales que se están viendo afectados por la acción arbitraria de las fuerzas regulares del Estado Colombiano.

AL ESTADO COLOMBIANO
· El inmediato cumplimiento de las reiteradas recomendaciones que sobre el respeto y acatamiento del Derecho Internacional de los Derechos Humanos ha formulado la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, La comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA y demás organismos internacionales.
· Adelantar las medidas necesarias para lograr individualizar los responsables de la violación a los derechos a la vida y a la intimidad personal, familiar y su hogar, a la honra y reputación de DEIVI LÓPEZ ORTEGA, JOSÉ ANTONIO ACANAMEJOY, BRAYAN YATACUE SECUE y JOSÉ YINER ESTERILLA.
· Adelantar las medidas necesarias para lograr garantizar los derechos a la vida, la seguridad personal, la integridad física y psicológica, la intimidad personal, familiar y su hogar, a la honra y reputación, a la libre movilidad y a la propiedad de LEONARDO OBANDO, MARIA DOLORES ACANAMEJOY, ROSA ELVIRA ACANAMEJOY, FLORENTINO NAVIA, EDUARDO DE JESUS VELAZQUE, ERIKA MARCELA NAVIA, JOHAN YANCARLOS NAVIA y demás pobladores de la Vereda Alto Amarradero zona rural del municipio de Ipiales que se están viendo afectados por la acción arbitraria de las fuerzas regulares del Estado Colombiano
· Desarrollar las acciones legales necesarias para determinar las responsabilidades colectivas e individuales por las violaciones al Derecho Internacional de los Derechos Humanos y las infracciones al Derecho Internacional Humanitario, consagrados en los hechos de esta Denuncia Pública.

A LA GOBERNACIÓN DE NARIÑO.
· Adelantar las medidas necesarias para lograr individualizar los responsables de la violación a los derechos a la vida y a la intimidad personal, familiar y su hogar, a la honra y reputación de DEIVI LÓPEZ ORTEGA, JOSÉ ANTONIO ACANAMEJOY, BRAYAN YATACUE SECUE y JOSÉ YINER ESTERILLA.
· Adelantar las medidas necesarias para lograr garantizar los derechos a la vida, la seguridad personal, la integridad física y psicológica, la intimidad personal, familiar y su hogar, a la honra y reputación, a la libre movilidad y a la propiedad de LEONARDO OBANDO, MARIA DOLORES ACANAMEJOY, ROSA ELVIRA ACANAMEJOY, FLORENTINO NAVIA, EDUARDO DE JESUS VELAZQUE, ERIKA MARCELA NAVIA, JOHAN YANCARLOS NAVIA y demás pobladores de la Vereda Alto Amarradero zona rural del municipio de Ipiales que se están viendo afectados por la acción arbitraria de las fuerzas regulares del Estado Colombiano
· Desarrollar las acciones legales necesarias para determinar las responsabilidades colectivas e individuales por las violaciones al Derecho Internacional de los Derechos Humanos y las infracciones al Derecho Internacional Humanitario, consagrados en los hechos de esta Denuncia Pública.

A LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO
· Adelantar las medidas necesarias para aportar en la individualización de responsables por la violación a los derechos a la vida y a la intimidad personal, familiar y su hogar, a la honra y reputación de DEIVI LÓPEZ ORTEGA, JOSÉ ANTONIO ACANAMEJOY, BRAYAN YATACUE SECUE y JOSÉ YINER ESTERILLA.
· Cumplir con su papel institucional de velar por la garantía y el respeto a los derechos constitucionales a la vida, la seguridad personal, la integridad física y psicológica, la intimidad personal, familiar y su hogar, a la honra y reputación, a la libre movilidad y a la propiedad de LEONARDO OBANDO, MARIA DOLORES ACANAMEJOY, ROSA ELVIRA ACANAMEJOY, FLORENTINO NAVIA, EDUARDO DE JESUS VELAZQUE, ERIKA MARCELA NAVIA, JOHAN YANCARLOS NAVIA y demás pobladores de la Vereda Alto Amarradero zona rural del municipio de Ipiales que se están viendo afectados por la acción arbitraria de las fuerzas regulares del Estado Colombiano
· Desarrollar las acciones legales necesarias para determinar las responsabilidades colectivas e individuales por las violaciones al Derecho Internacional de los Derechos Humanos y las infracciones al Derecho Internacional Humanitario, consagrados en los hechos de esta Denuncia Pública.

SOLICITAMOS

A LA OFICINA DEL ALTO COMISIONADO DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LOS DERECHOS HUMANOS (OACNUDH)

En el marco del cumplimiento de su mandato, prestar toda su gestión para que las actuaciones del Estado Colombiano se apeguen a las Normas internas y externas que se ha comprometido a respetar y que se inicien las investigaciones a que haya lugar por el desconocimiento de las mismas.

INSTAMOS A LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS Y ORGANIZACIONES POPULARES A MANTENERSE ATENTOS Y ALERTA LA CRITICA SITUACIÓN DE DERECHOS HUMANOS QUE ESTÁN AFRONTANDO EL DEPARTAMENTO DE NARIÑO.

RED DE DERECHOS HUMANOS DEL SUROCCIDENTE COLOMBIANO
“FRANCISCO ISAIAS CIFUENTES”

COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS DEL MOVIMIENTO POLÍTICO Y SOCIAL MARCHA PATRIÓTICA.

18 DE MAYO DE 2014

INSTITUCIONES A DONDE SE DEBEN DIRIGIR

JUAN MANUEL SANTOS CALDERÓN
Presidente de la República
Carrera 8 No. 7 -26 Palacio de Nariño Bogotá
Fax. 5662071
Fax: (+57 1) 566.20.71
E-mail:  comunicacionesvp@presidencia.gov.co

ANGELINO GARZÓN
Vicepresidente de la República
Carrera 8 No.7-57 Bogotá D.C.

JUAN CARLOS PINZÓN
Ministro de la Defensa
Avenida El dorado con carrera 52 CAN Bogotá D.C.
siden@mindefensa.gov.co,  infprotocol@mindefensa.gov.co,  mdn@cable.net.co

AURELIO IRAGORRI VALENCIA.
Ministro del Interior
Carrera 9a. No. 14-10 – Bogotá, D.C.
e-mail:  ministro@minjusticia.gov.co
PBX (+57) 444 31 00 Ext. 1820

ALFONSO GÓMEZ MÉNDEZ
Ministro de Justicia y del Derecho

LUIS EDUARDO MONTEALEGRE
Fiscal General de la Nación
Diagonal 22B No. 52-01  – Bogotá, D.C.
Teléfonos: 570 20 00 – 414 90 00
contacto@fiscalia.gov.co,  denuncie@fiscalia.gov.co

JORGE ARMANDO OTALORA
Defensor del Pueblo
Calle 55 # 10-32, Bogotá
Fax: (+571) 640.04.91
E-mail:  secretaria_privada@hotmail.com,  agenda@agenda.gov.co,
defensoria@defensoria.org.co

ALEJANDRO ORDOÑEZ MALDONADO
Procurador General de la Nación
Cra. 5 No.15 – 80F Bogotá D.C.
anticorrupció n@presidencia.gov.coreygon@procuraduría.gov.co

OFICINA EN COLOMBIA DEL ALTO COMISIONADO DE
NACIONES UNIDAS PARA LOS DERECHOS HUMANOS
Calle 114 No. 9-45 Torre B Oficina 1101
Edificio Teleport Bussines Park – Bogotá, Colombia
Teléfono PBX (57-1) 629 3636 (57-1) 629 3636 Fax (57-1) 629 3637
E-mail:  oacnudh@hchr.org.co

Un comentario en “«Una mentira en cuatro bolsas blancas»”

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s